José Lincoqueo Huenuman – La justicia tiene razones donde los apellidos pesan

José Lincoqueo Huenuman – La justicia tiene razones donde los apellidos pesan
18 de abril de 2010
¡No alcanzó a pasar un año tranquilo! El abogado mapuche José Lincoqueo Huenuman no pudo trabajar en libertad, sin que volvieran a hostigarlo. Suele pasar en La Araucanía eso de las persecuciones, pero el asunto a estas alturas se ha tornado personal. No fueron la prensa oficial ni la radio, los medios por donde me enteré de su nueva detención. Tuvo que ser la voz firme de la comunidad lacustre Trai-Trailafken la que llegara con la mala noticia y un comunicado: http://www.mapuexpress.net/?act=publications&id=4953
El arribo de los dos últimos otoños, no ha sido benevolente con este reconocido jurista de la Universidad de Chile; hombre nacido en un lof entre Imperial y Chol-Chol, vástago de Painekur Linkokeo, longko de aquellos territorios. El 2010 fue detenido un 18 de mayo y el 2011 un 14 de abril.
¿El problema? Se está habituando La Araucanía a liberar mapuches tras largas detenciones, sin poder reafirmar los cargos y sin siquiera pedir perdones. No he visto a nadie decir –siquiera por la prensa- a los 14 mapuches liberados: “disculpen por haberlos llamado terroristas, ahora que están libres y se demostró que no lo eran, de verdad sentimos haberles hecho perder más de un año de vida”.
Lo preocupante: fueron 34 quienes estuvieron en su momento en Huelga de Hambre y a menos de un año de aquello, 4 condenados en indebido proceso, ya completaron el mes en idénticos avatares. Se suma ahora a ese panorama poco alentador, la detención del abogado Lincoqueo. Sí, el que ha invocado los parlamentos hispano-mapuches, siendo mencionado por destacados profesionales como el especialista español Bartolomé Clavero.
Volviendo sobre el caso, después de que “curiosamente” fue violentada su céntrica oficina para robarle sólo papeles… ahora mantienen vigilado su domicilio, como pude notar en una escueta visita a su familia. “No vayas, el próximo detenido serás tú”, me dijeron. Pero no puede ser que la pasividad negativa -la del silencio cómplice- se esté apoderando de la región. No puede ser que haya un policía por cada árbol y alguien sin rostro en cada juicio. “Es tiempo de Cuaresma, tiempo de ayudar”, me recordó un amigo católico. Pero ahora comenzó Semana Santa y al parecer, el abogado tendrá su propio Vía Crucis.
Una vez consultados los entendidos, señalan que intentarán de cualquier modo hacerle unos exámenes psiquiátricos, a los que el abogado se presentó y nunca le hicieron por falta de profesionales o retraso, según dijeron. Lo curioso es que hoy le presentan cargos de años previos; cargos que no parecieran haber existido en mayo pasado, cuando también se le detuvo. ¿De dónde salieron? El ensañamiento es tal, que quieren coartarle inclusive la posibilidad de ser su propio defensor. Y él ha dejado en claro que eso es atentar contra sus Derechos Humanos. El Estado chileno pareciera no querer enfrentarse a abogados mapuches; tal vez por lo mismo, las universidades han complicado la vida a algunos amigos que ingresaron a sus aulas y no lograron egresar.
Lo que es yo, con ojos de investigador histórico que no se desvincula del presente, vi a los nietos de don José esperar con cada apertura de la puerta, la llegada de su abuelo. Pero allí no estaba el chachay, quien hoy enfrenta las frías mañanas de Temuco, tras las rejas y con delincuentes comunes. Ya se ha dado el caso en que los propios reos han atacado a mapuches detenidos, pasó en San Miguel y pasó en otra cárcel de Santiago, con resultado de muerte. Eso nadie lo evalúa, señores profesionales y nadie lo dice, señores periodistas. Este país sabe de prolongadas ausencias y los niños lo sienten, nosotros también fuimos niños.
Un asunto que no deja de ser preocupante, es que el abogado Lincoqueo ha sido designado werken -autoridad tradicional- por varias comunidades que firmaron inclusive un documento para validar dicho nombramiento. Hecho que por lo demás, está protegido y respaldado por el Convenio 169 de la OIT, groseramente irrespetado por Chile en el último tiempo. A tener en cuenta, entonces que no sólo obra como abogado.
El Fiscal Nacional Sabas Chahuán, creyó zanjar en cosa de una plana todos los reparos del abogado Lincoqueo; en una carta que envió durante el verano a don José (y que pude ver). Yo mientras tanto pensaba: ¡Qué distinto lo habrían tratado si en vez Lincoqueo hubiese tenido otro origen! El año pasado a don José lo detuvieron sólo 4 días después de que un Matte se reuniera con el Fiscal Nacional para “agilizar” el caso Karadima. En una de esas, no sólo hablaron de eso y se acordaron de los negocios forestales. En Chile la justicia tiene razones donde los apellidos pesan, bien lo sabe Lincoqueo.
Fernando Ulloa Valenzuela, temuquense
Licenciado en Historia
Universidad de Chile
Etiquetas: abogado mapuche, Clavero, José Lincoqueo Huenuman